Si llegase el día en el que teniendo ojos,
Y no pudiera verte,
Arráncalos con el más lúgubre de tus besos,
Para luego con la más dolorosa caricia
Arrancarme el corazón.
Si llegase el día en el que teniendo tacto en mis manos,
Y no pudiese acariciarte,
Toma la espada del amor que yace en tu corazón,
Y córtalas con el más dulce de sus filos.
Si llegase el día en el que teniendo piernas para poder caminar,
Y no pueda caminar a tu lado,
Incinéralas con el más bello fuego de tus ojos,
Y finalmente cuando no quede nada de mí,
En ese momento puedes o debes
Darme el más doloroso adiós.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
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